La críptica caída de los dioses

La críptica caída de los dioses

De todos es conocido que el museo británico cuenta con una buena muestra del arte desarrollado en el antiguo Egipto. Cómo llegó allí es un debate en el que no entraremos en este artículo. Aquí relataremos un suceso que trajo de cabeza a los restauradores de la institución y de cuyo proceso ya hablamos en un artículo de nuestros monográficos.

La mayoría de las esculturas egipcias se tallaban en piedra caliza. Al ser un imperio que perduró más de 3.000 años no puede decirse que andasen cortos de tiempo para comprobar si el material era o no adecuado, por lo que está claro que presentaba buenas prestaciones: abundante, fácilmente tallable y duradera. Esto último, como veremos, hay que entrecomillarlo.

En la siguiente imagen se muestra la Escultura de Ati (con Anuris y Mehyt a sus pies) fechada por el museo en 1726 y fotografiada en 1920.

 La-caída-(húmeda)-de-los-dioses-1920-01

Cuando algunas de estas esculturas viajaron a Inglaterra se expusieron en el museo británico, cuyas instalaciones no dejaban de ampliarse, de modo que cambiaban continuamente de ubicación. Con el paso de los años algunas comenzaron a mostrar signos de deterioro con cierta rapidez, lo que requirió de una concienzuda investigación para determinar la causa. Los datos iniciales eran desconcertantes:

¿Por qué unas esculturas se deterioran y otras no?

¿Por qué unas esculturas que prácticamente no se habían alterado en 3000 años lo hacían ahora en tan corto periodo de tiempo?

banner-publicidad

De esta última pregunta guardamos la respuesta de modo casi automático en nuestro imaginario: Imagina el antiguo Egipto ¿has visto desierto? Imagina Londres ¿has visto niebla? Exacto, la respuesta era la humedad del aire. Mientras que en su ubicación original el clima era claramente muy seco, en el museo, donde todavía no se controlaban aspectos como humedad y temperatura, el ambiente era mucho más húmedo.

Pero ¿por qué unas sí y otras no? En lo primero que se pensó fue en el tipo de piedra utilizado, pero el análisis no arrojó mucha luz sobre el asunto. Las piedras, aun con procedencia distinta, tenían básicamente la misma composición.

La misma escultura fotografiada en 1940

La misma escultura fotografiada en 1940

Ya existía cierto conocimiento sobre el efecto de la criptoflorescencia (ver artículo explicativo) por lo que se dispuso el análisis de contenido en sales que demostró su presencia en las esculturas dañadas, de lo que se dedujo que el deterioro estaba causado por su cristalización. Con un pequeño matiz; las no dañadas también contenían sales en cantidad similar.

Las investigaciones posteriores aclararon el misterio. No solo intervenía en el proceso de erosión el contenido en sales sino que existían otros factores asociados al mismo capaces de diferenciar las piezas deterioradas con las que no lo estaban: el tamaño de los poros, su distribución y la cantidad de microporos. Si has leído el artículo explicativo de la criptoflorescencia ya sabrás que las sales tiene un efecto expansivo al cristalizar. Que se cause daño o no en el material depende principalmente del tamaño de sus poros y de cómo se encuentren ordenados en él. A grandes rasgos puede decirse que a mayor tamaño de poro menor daño. De este modo las piezas que procedían de algunas regiones mostraban una composición estructural distinta a otras, lo que las hacía vulnerables a las criptoflorescencias.

La misma escultura fotografiada en 1983

La misma escultura fotografiada en 1983

Actualmente factores como la humedad, la temperatura y al concentración de CO2 se encuentran bajo control en las salas de los principales museos del mundo, pero lamentablemente se llegó un poco tarde para conservar todas las piezas.

Suscríbete para no perderte el siguiente artículo.

www.ibertis.es

Imágenes: http://cool.conservation-us.org/
Arquitecto Técnico y Perito Forense. Especialidad en Patología, Rehabilitación y Construcción (Procesos y Materiales).

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.