Colapsos estructurales históricos 6: El desastre de Pemberton Mills. Año 1860

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Colapsos estructurales históricos 6: El desastre de Pemberton Mills. Año 1860

13. Pemberton Mills
Localización: Lawrence. Massachusetts (USA)
Año: 1860
Causas probables: Sobrecarga. Materiales defectuosos. Incorrecto diseño estructural.

Estamos ante uno de los mayores desastres industriales de la historia de Estados Unidos sobre el que corrieron ríos de tinta en los periódicos de la época. Las situaciones dramáticas que se vivieron tras el colapso de esta factoría aún muestran sus cicatrices en la ciudad de Lawrence, Massachusetts.

La Essex company había transformado la ribera del río Merrimack a su paso por Lawrence en un moderno asentamiento industrial que aprovechaba el sistema de canales y presas para generar la electricidad demandada por la nueva industria.

Colapsos_estructurales_históricos_-6_-Pemberton_Mills_02En 1853 se construyeron las instalaciones de Pemberton Mill, una factoría dedicada a la industria textil que empleaba una media de 600 operarios, la mayoría mujeres irlandesas que emigraban a nueva tierra tras la hambruna que había causado la escasez de la patata.

El edificio principal, de cinco plantas en superficie, tenía 85 metros de largo por 25 de ancho, contando con otra construcción anexa de menor dimensión. En el sótano los pilares eran de fábrica de ladrillo, al igual que los muros perimetrales; y el resto de la estructura se construyó en fundición de acero, salvo las viguetas de forjado, ejecutadas con madera. El ingeniero militar encargado del proyecto, Charles H. Bigelow, lo construyó para los primeros propietarios que decidieron vender la factoría en 1857 por la situación de crisis del mercado que causaban las importaciones de Europa. Los nuevos inquilinos, con más experiencia en el sector, decidieron aumentar la producción para cubrir los bajos precios. Introdujeron más maquinaria pesada llegando a la cifra mil operarios durante 24 horas de funcionamiento ininterrumpido.

El 10 de enero de 1860, poco antes del amanecer y tras la reubicación de parte de la maquinaria industrial, la última planta de edificio colapsó sobre la inferior en la zona más cercana al río, y esta a su vez sobre las siguientes en efecto dominó.

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Cientos de personas quedaron atrapadas bajo los escombros de acero, ladrillo y madera. Los trabajos de rescate comenzaron al alba y se prolongaron durante todo el día. A llegar la noche continuó el salvamento con ayuda de lámparas de petróleo y antorchas hasta que, por accidente, una de las lámparas prendió fuego a la madera del escombro, a los restos de tela o el aceite de la maquinaria, desatándose un terrible incendio. A continuación se desarrolla la parte más dramática del suceso en el que algunas personas atrapadas deciden pedir ayuda para quitarse la vida y no perecer bajo las llamas. Solo podemos calificar como terribles algunos de los relatos que se publicaron en diarios y libros. Las cifras: 100 muertos y 200 heridos graves; algunos de ellos niños.

Cabría esperar que ante un suceso de estas dimensiones se pusieran en tela de juicio ciertas prácticas empresariales, sin embargo, nada de esto cambió tras la catástrofe salvo cierta conciencia social en la clase trabajadora.

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Lo que sí generó el colapso fue una investigación oficial sobre su causa. El jurado determinó, tras un largo proceso que incluyó vistas orales con los responsables de la construcción y otros ingenieros invitados como peritos, que las causas del colapso se debían a:

La mala calidad de las columnas huecas de acero fundido: Se culpó a Albert Fuller capataz de la fundición encargada de suministrar los pilares de fundición de la mala calidad del acero y de las diferencias de uniformidad en el espesor de las mismas; de modo que en pisos inferiores se colocaron columnas con igual diámetro y menor grosor que en pisos superiores. A este respecto también acusaron a Charles H. Bigelow de la falta de control en las columnas como ingeniero supervisor de la construcción. Este, a su vez, culpó a los propietarios como responsables de todas las compras y la aprobación de las piezas de fundición de hierro

La falta de espesor de los muros perimetrales y la ubicación de grandes ventanales que debilitaban su resistencia: John B. Tuttle, encargado de la obra de ladrillo durante la construcción, testificó que se había quejado numerosas veces al ingeniero Charles H. Bigelow del espesor de los muros, por considerarlo insuficiente. El mortero utilizado en la construcción también fue calificado como inadecuado por el tribunal.

El diseño general de la estructura: El jurado consideró al edificio, en cuanto a las escuadrías y luces, como inseguro; de lo que se acusó directamente a Bigelow. Los operarios ya habían notado que el edificio era inestable por las vibraciones que se producían con el funcionamiento de la maquinaria. Esta se hacía más fuerte cuando existía cierta sincronización, lo que correspondería a un fenómeno de resonancia, si bien, no se consideró esta hipótesis en la investigación. Sin duda, albergar más maquinaria de la originalmente prevista fue un factor de influencia muy importante.

Destacaremos la interesante declaración del Ingeniero James B. Francis que actuó como perito en el proceso y que introducía el concepto de “margen de seguridad” para cubrir las deficiencias de los materiales:

Asumiendo que el peso de las columnas inferiores es el mismo que el correspondiente a las columnas de Prescott Spinning Mill (hace referencia otra factoría similar) una columna de 7 pulgadas de diámetro y media pulgada de espesor tendría una resistencia suficiente, siempre que el fundido sea adecuado. Yo pienso que sería mejor de 6 pulgadas de diámetro y ¾ de pulgada de espesor, lo que nos daría un abundante margen para todas las contingencias. Por supuesto, cualquier columna que manifieste imperfecciones debe ser rechazada; pero mis cálculos se destinan a cubrir todas las imperfecciones ordinarias. Por supuesto, las columnas en las plantas superiores pueden disminuir gradualmente de tamaño y espesor.

Sin duda, toda una lección de seguridad.

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Fotografía cabecera: Autor CSZero. En http://commons.wikimedia.org/ bajo licencia Creative Commons.
Ilustración colapso: Archivo histórico www.celebrateboston.com
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Arquitecto Técnico y Perito Forense. Especialidad en Patología, Rehabilitación y Construcción (Procesos y Materiales).

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