Colapsos estructurales históricos. Parte 5: año 1850

12. El puente Angers

Localización: Angers (Francia)

Año: 1850

Causa probable: Combinación del estado de los materiales, viento y efecto balanceo.

Estamos ante uno de los colapsos en una obra de ingeniería con mayor número de víctimas mortales, más de 200 personas fallecieron en el fallo de este puente que cruzaba el río Maine por la localidad Francesa de Angers. Pudo haber sido una catástrofe mayor como veremos más adelante.

El puente construido entre 1836 y 1839, y diseñado por Bordillon y Joseph Chaley (este último, un pionero de los puentes colgantes por cables) salvaba una luz total de 102 metros con un tablero de 7,2 metros de anchura y se suspendía de dos cables de alambres atados a las columnas extremas.

El fatídico 16 de abril de 1850, un tercer batallón de soldados franceses cruzaba el puente (un batallón son unos mil soldados aproximadamente) Como ya se sospechaba que el compás de la marcha podía hacer entrar en resonancia la estructura (ver 13. Puente suspendido de Broughton) el batallón había roto el paso y aumentado la distancia entre líneas antes de entrar en el puente, pero el viento provocado por una tormenta que descargaba con furia sobre la ciudad de Angers hacía oscilar el tablero de tal manera que los soldados no podían mantener la verticalidad. Cuando te encuentras en una situación así, para evitar caerte te desplazas hacia la zona más elevada del tablero. Esta, al llegarle más peso, desciende haciendo que vuelvas de nuevo hacia la nueva zona elevada: la contraria. Y así sucesivamente consigues incrementar la resonancia del tablero. Se cree que cerca 500 soldados cruzaban el puente cuando comenzó el suceso. Podemos estimar que si un 80% guardaba el equilibrio se estaban trasladando unas 32 toneladas de manera coordinada con la oscilación provocada por el viento.

En esa época no había muchas diversiones y una marcha de soldados se convertía en un espectáculo para los civiles. Por suerte la policía había impedido a los curiosos acompañar al batallón por el puente. Esto no solo salvó muchas vidas por evitar su caída al agua, sino que permitió que algunos espectadores, junto con los soldados que aún no habían cruzado, fuesen al rescate de los soldados cuando uno de los anclajes de las pilas superiores falló. La rotura del anclaje inferior se produjo de forma inmediata, lo que provocó el vuelco del tablero y lanzó al agua a todos los soldados. No era el primer colapso en un puente de estas características pero sí el primero que causaba tantas víctimas: fallecieron 226 personas.

Recreación del colapso

Recreación del colapso

Si bien, en primer lugar se atribuyó el fallo al viento que junto en el efecto de balanceo que causó el peso de los soldados intentando mantenerse en pie pudo fatigar el metal en la unión cable-pilar, más tarde pudo comprobarse que los empotramientos de los cables a las columnas de sustentación presentaban corrosión interna. El error fatal fue no considerar posible esta corrosión pues se supuso que el macizado de cemento que cubría la unión del cable impediría que esto ocurriese, sin tener en cuenta que un cable trenzado presenta huecos entre los alambres donde penetra el aire y la humedad.

Ya vimos en el colapso del puente suspendido de Broughton el fenómeno de la resonancia a causa del viento, pero no crean que ya hemos dejado atrás los problemas entre las superestructuras y el viento. En el siguiente vídeo grabado en España durante la construcción de un viaducto sobre el río tajo en la autovía A-66, podemos ver el efecto que causa un viento de solo 20 km/hora (de hecho, al parecer desparecía cuando se sobrepasaban los 30 Km/hora)

 

El arco de 220 metros de luz montado mediante el sistema de abatimiento de semiarcos, es uno de los dos que salva los 400 metros del paso sobre el río Tajo y supone un récord mundial en cuanto a dimensiones con este sistema de ejecución, que por otro lado presenta la ventaja de intervenir mínimamente en el entorno.

No era un fenómeno esperado y al completarse la unión tuvo que actuarse en la aerodinámica de la estructura mediante la colocación de deflectores (alerones) y la monitorización de su funcionamiento. Esto ha provocado que se conozca popularmente a este viaducto como el puente “tuneado” en referencia a la moda de colocar alerones en los automóviles entre los aficionados al tuning.

Referencias bibliográficas (46)
banner ibertis 1

ENTRADA ANTERIOR
ENTRADA SIGUIENTE