Todo lo que quiso saber sobre la adherencia, y nadie le contó (IV) Interpretación de ensayos

Con la tecnología actual podemos ensayar casi cualquier cosa que se encuentre adherida a otra. Mortero a un paramento, pintura a ese mortero, anclajes, aplacados, pavimentos, tratamientos superficiales, etc. Estos ensayos tendrán un valor fundamental que será la fuerza que tenemos que ejercer para separar ambos elementos, bien sea en una unidad de fuerza partida por la superficie de contacto, o bien como unidad de fuerza única en aquellos elemento que la superficie es despreciable (eje. Tornillo). Pero, como veremos, también es importante otro factor: Por dónde se ha producido el fallo de adherencia.

Fundamentalmente tenemos dos tipos de conjuntos a ensayar según su composición:

– Sustrato + adhesivo + sustrato.

– Sustrato + reacción + sustrato.

Este segundo caso corresponde a aquellos elementos en los que el adhesivo forma parte de uno de los sustratos, como el revestimiento de mortero sobre una pared de fábrica de ladrillo.

Y dos son los principales tipos de ensayos según la dirección de la fuerza:

– Ensayos a tracción pura. La fuerza de tracción en perpendicular a la superficie adherida.

– Ensayos cizallamiento. La fuerza de tracción es paralela a la superficie adherida.

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Respecto a las características del ensayo respecto al soporte podemos distinguir entre:

Elementos continuos de alta cohesión: Se ensaya una o varias porciones de la superficie total que desprendemos previamente del resto. Cuando ensayamos un mortero monocapa, realizamos con anterioridad unos cortes mediante radial de la superficie aproximada del elemento que realizará la tracción. Lo hacemos para evitar que la propia cohesión del mortero tenga influencia sobre el resultado de adherencia (ver fotografía de cabecera)

Elementos continuos de baja cohesión: En este caso, la baja cohesión del sustrato es de escasa o nula influencia y la pieza de ensayo se adhiere al sustrato sin preparación previa, como en una pintura plástica sobre un yeso.

Elementos discontinuos de pequeño formato: En alicatados o aplacados podemos adherir placas de tracción con igual superficie al elemento a ensayar. En este caso estamos más cerca del verdadero valor de la adherencia.

Elementos discontinuos de gran formato: Cuando el formato de la pieza a ensayar es demasiado grande, se procede igual que en lo elementos continuos de alta cohesión, es decir, separando previamente una porción mediante corte.

Anclajes: Se realiza un ensayo de tracción en la dirección de la fuerza principal que tendrá que soportar el anclaje.

Casos mixtos: Si, por ejemplo, disponemos de una placa de anclaje con un perno del que se sustentará un cable, sería más representativo tirar del perno que hacerlo de la placa completa.

Interpretación del ensayo

El ensayo debe localizarse exactamente en obra. Debe ser igualmente descriptivo sobre los sustratos, adhesivo, edad y otros datos de relevancia como los datos de cohesión y adherencia de la ficha técnica de los productos empleados.

Nos debe proporcionar el valor total de fuerza necesitado para despegar el elemento ensayado, así como de otras situaciones de interés: deformación, fisuración, etc., indicando en qué momento se produce y qué tensión estábamos aplicando.

Un dato fundamental es conocer donde se produce el fallo de adherencia. Debemos identificar donde se produce la rotura (sustrato o adhesivo) y los espesores de las distintas capas. En una adherencia de un mortero monocapa, si la rotura se presenta en mismo mortero (rotura cohesiva), nos es de utilidad saber si dicha rotura se ha manifestado muy cercana a la superficie, lo que podría representar una patología de falta de cohesión superficial por afogaramiento (Es común en obra denominar afogarado al mortero que por deficiencia de fraguado presenta, generalmente en la superficie, escasa cohesión o arenización)

Casos prácticos

Aunque resulte chocante dada la cantidad de elementos adheridos que se dan en nueva construcción o en rehabilitación, no existe normativa de obligado cumplimiento, además de escasísima normativa de referencia.

Baldosas cerámicas

La norma europea UNE-EN 12004 “adhesivos para baldosas cerámicas” establece un valor mínimo de 5 N/mm2 para la adherencia con 28 días de edad en materiales de agarre con base cementosa, si bien es un valor de laboratorio (condiciones óptimas) Este mismo valor indica la UEAtc, que es la Red Europea de Institutos Independientes, Centros u Organismos que se dedican a la cuestión de la idoneidad técnica de los productos de construcción innovadores o sistemas.

Esto supondría que una pieza cuadrada de alicatado de 20 cm, tiene que soportar una tracción por encima de las 200 Toneladas, valor a todas luces innecesario. Los fabricantes de cementos cola suelen proponer en sus fichas técnicas un valor conservador de 0,1 N/mm2. Yo considero este valor como suficiente.

Morteros y monocapas

No existe normativa al respecto. Al igual que en el caso anterior, considero un valor de 0,1 N/mm2 como suficiente para garantizar el agarre.

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