Todo lo que quiso saber sobre la adherencia, y nadie le contó (I) Conceptos y tipos

En el mundo de la construcción, la adherencia se encuentra presente en muchos de los elementos de habitual uso. La encontramos entre las armaduras y el hormigón, entre el revestimiento y la pintura, entre el soporte y el aplacado, etc. La falta de adherencia crea múltiples patologías en la obra nueva y es fundamental en la rehabilitación.

Es preciso dejar claro los conceptos que iremos manejando.

En primer lugar, adhesión es un sinónimo de adherencia. El DRAE indica las siguientes acepciones de interés para la palabra adherencia:

1. Unión física, pegadura de las cosas.

2. Cualidad de adherente.

3. Resistencia tangencial que se produce en la superficie de contacto de dos cuerpos cuando se intenta que uno deslice sobre otro.

Debemos diferenciar la adherencia de la cohesión, cuya definición del DRAE es la siguiente:

1. Acción y efecto de reunirse o adherirse las cosas entre sí o la materia de que están formadas.

2. Unión entre las moléculas de un cuerpo.

3. Fuerza de atracción que las mantiene unidas.

Por último el diccionario entiende que un adhesivo es una sustancia que, interpuesta entre dos cuerpos o fragmentos, sirve para pegarlos.

Ordenando estos conceptos, tendremos adherencia entre dos objetos mediante un adhesivo que los mantenga unidos y cuando exista una fuerza (rozamiento) que impida el deslizamiento entre dos cuerpos. Y tendremos cohesión entre las partículas que forman una substancia o cuando dos elementos o compuestos reaccionan entre sí al entrar en contacto. De este modo, un ladrillo se une a otro mediante la adherencia que proporciona el mortero de agarre, y podemos manipular el ladrillo gracias a la cohesión interna de las moléculas que lo forman.

Para comenzar a ejecutar una fábrica de ladrillo hemos necesitado dos sustratos (dos ladrillos) y un adhesivo, el mortero. Veremos posteriormente que para valorar un fallo de adherencia es preciso tener claro si dicho fallo se produce en alguno de los sustratos o en el adhesivo, además de determinar en que parte de ellos se produce.

Las uniones

Dentro de las uniones podemos encontrar adherencia o fijación. En una unión soldada estamos utilizando la adherencia resultante del producto de la soldadura, pero en una unión atornillada no existe adherencia entre los elementos. Lo que los mantiene unidos son los tornillos o roblones que soportan los esfuerzos.

Tipos de adherencia

Si bien existen otros tipos como la adherencia dispersiva y la electroestática, en construcción usamos habitualmente cuatro tipos de adherencia.

Adherencia mecánica: Para que exista la adherencia mecánica es necesario cierto grado de porosidad superficial en función del tipo de adhesivo, debido a que la unión se produce por la penetración del adhesivo en los poros del sustrato que crea puntos de anclaje y mantienen unidas las piezas. La unión entre mortero y ladrillo es puramente mecánica. Si habitualmente se recomienda que los ladrillos tengan cierta humedad previamente a la colocación es para garantizar el correcto fraguado de esos puntos de anclaje (y del mortero adyacente) que no alcanzarían la dureza necesaria para certificar un buen anclaje si le faltase humedad.

Adherencia química: Cuando existe una reacción química entre el sustrato y el adhesivo. Los dos materiales (sustrato y adhesivo) generan mediante una reacción química un compuesto. La adherencia se produce entre los átomos por enlace iónico o enlace covalente. Dentro de este grupo se encuentran los adhesivos epoxídicos.

Adherencia mixta (mecano-química): Actúan los dos tipos anteriores al mismo tiempo, como en los denominados cementos cola.

Coalescencia: Los sustratos se unen por fusión formando un sistema cristalino único. Lo encontramos en la soldadura de metales.

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