Rehabilitación de fábricas de ladrillo con deficiencia por estado del mortero

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Rehabilitación de fábricas de ladrillo con deficiencia por estado del mortero

Una de las patologías más comunes que encontramos en las fábricas antiguas es el mal estado que puede presentar el mortero de agarre por falta de cohesión y adherencia a los ladrillos, que algunas veces se encuentra en un estado cercano a la arenización. Generalmente, el ladrillo no muestra signos de baja resistencia y sus problemas están asociados a las eflorescencias y otras patologías coligadas a la humedad.

Si bien, la técnica de restitución parcial del rejuntado fue estudiada por Da Porto (2003), no se estableció en dicho estudio una tendencia general sobre el aumento de la capacidad portante de las fábricas con este tratamiento.

La restitución parcial del rejuntado consiste en la eliminación parcial del mortero de las juntas hasta una cierta profundidad y su sustitución por otro de mayor capacidad resistente. Es un trabajo arduo en obra solo utilizado en aquellos paramentos que deseemos o tengamos que conservar en una rehabilitación, pero conlleva una realce estético de las fábricas y aporta, además de una mejor capacidad mecánica, un mejor comportamiento frente a las agresiones atmosféricas, especialmente en las fábricas de cara vista.

En el estudio realizado por Daporto se obtuvo un 35% más de resistencia a la compresión en las fábricas ensayadas antes y después del rejuntado, pero como he comentado anteriormente no se trata de un valor que podamos extrapolar al innumerable conjunto de fábricas existentes y a los diversos estados en los que se encuentran.

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La restitución del rejuntado contempla los siguientes procesos:

Vaciado del mortero de juntas verticales y horizontales. La profundidad de vaciado es directamente proporcional a la mejora obtenida finalmente. Podemos establecer un valor óptimo correspondiente a 1/3 del espesor total del muro por cada una de sus caras. Iremos limitando posteriormente este valor en función del estado del mortero a distintas profundidades, la geometría de las juntas, el aparejo del ladrillo, la necesidad resistente, etc. Como estamos tratando de morteros poco cohesivos el trabajo no necesitará de herramientas percutivas que pueden producir daños en el ladrillo.

Limpieza con aire a presión. Para eliminar los restos y polvo de las juntas.

Regado abundante de los paramentos previamente a la colocación del mortero para evitar la pérdida de humedad de la argamasa.

Colocación del mortero. Debe elegirse a tal fin un mortero similar al original de la fábrica, generalmente mortero de cal hidráulica Este mortero admite coloración por aditivos por lo que podemos eliminar el efecto de “nuevo” que presentaría la fábrica añadiendo tintes ocres, rojizos y/o amarillos. Dependiendo de la profundidad puede aplicarse en varias capas. Para favorecer la adherencia las distintas capas deben ejecutarse antes de que fragüe la capa anterior.

Es importante ejecutar por fases o bataches las zonas de intervención a fin de no poner en riesgo la estabilidad de los elementos a rehabilitar, especialmente los muros de carga tratados a doble cara.

¿Cómo conocer el aumento de la capacidad resistente?

Para determinar en qué grado hemos modificado el comportamiento de la fábrica debemos recurrir a su ensayo en laboratorio. El ensayo más común para el ensayo de fábrica de ladrillo se recoge en la norma UNE-EN 1052-1/1999 Métodos de ensayo para fábricas de albañilería. Parte 1: Determinación de la resistencia a compresión; si bien, la norma general 1552, en sus distintos apartados también establece métodos de ensayo de flexión, cortante, cizallamiento y arranque, que pueden ser de utilidad en función de las solicitaciones a las que se enfrente la fábrica.

Si ensayamos una o varias muestras del muro antes y después del tratamiento nos aproximaremos al incremento de resistencia resultante.

En casos prácticos he conseguido hasta un 42% de aumento de resistencia a compresión en muros con mortero en muy mal estado, y aplicando el tratamiento de juntas en ambas caras con un espesor mayor que 1/4 y menor que 1/3 del espesor total del muro, y de forma solidaria con el revestimiento (aplicando un embarrado y posterior enlucido cuando el rejuntado no ha alcanzado el fraguado pero cuenta con la consistencia necesaria)

Cuando no es posible obtener muestras completas del muro por disgregación de la fábrica, para acercarnos a las condiciones finales es posible reconstruir la misma ejecutando el rejuntado según la previsión de actuación y sustituyendo el mortero original por otro muy pobre, arena o el propio mortero original disgregado, de modo que quede confinado entre el ladrillo y el mortero de restitución.

 Sigue los siguientes enlaces para ampliar la información.

¿Por qué no estimamos únicamente la resistencia del mortero siendo esta la más débil del conjunto de la fábrica?

¿Cúal es el tamaño de la muestra que se debe tomar de una fábrica y las características del ensayo definido en la UNE-EN 1052-1/1999 de determinación de la resistencia a compresión?

Ibertis Informes Técnicos y Periciales

Arquitecto Técnico y Perito Forense. Especialidad en Patología, Rehabilitación y Construcción (Procesos y Materiales).

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